A la hora de la ducha ¿agua fría o caliente?

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La eterna disputa entre el agua fría y el agua caliente a la hora de bañarse parece no tener fin. Sin embargo, las duchas calientes representaban un lujo, ya que hasta el siglo pasado la mayoría de la población no tenía la posibilidad de disfrutar de poseer un calentador de agua en su hogar. Creencias antiguas alegaban que el agua caliente era solo para los débiles de cuerpo y mente y la fría para los guerreros que debían estar siempre preparados para la batalla.

Lo que ellos no sabían es que ambas temperaturas del agua tienen beneficios para nuestra salud. El agua caliente también nos puede hacer fuertes. Aquí te dejamos la comparativa para que elijas a qué temperatura quieres ducharte:

Beneficios del agua caliente:

  • Libera endorfinas: un baño caliente puede liberar esta hormona, la cual ayuda a prevenir los dolores de cabeza, para que no se conviertan en una posible migraña. Además, fortalece tu sistema inmunológico y mejora el sueño.
  • Calma la ansiedad: la temperatura caliente de la ducha ayuda a relajar la tensión de los músculos, haciéndote sentir tranquilo y desestresado.
  • Libera toxinas: este tipo de baños puede ayudarte a perder peso, ya que puedes sudar mucho, lo que te permite la liberación de toxinas y exceso de agua en tu organismo. También permite la apertura de los poros para limpiar tu piel.
  • Disminuye el peligro de contraer un resfriado: permite que se abran tus orificios nasales, además, estimula al drenaje linfático, que ayuda a eliminar bacterias y virus presentes en nuestro organismo.
  • Aumenta la circulación de la sangre: esto te permitirá regenerar más rápido las células que estén dañadas.

Beneficios del agua fría:

  • Mejora tu rendimiento físico: al verter agua fría sobre nuestro cuerpo el corazón comienza a latir a un mayor ritmo, lo que ocasiona que los músculos se flexionen, ya que les llega mayor cantidad de sangre.
  • Evita la depresión: estimula la producción de una hormona llamada noradrenalina en el cerebro, que mejora desórdenes neurológicos como la depresión.
  • Ayuda a la fertilidad: una ducha de agua fría puede contribuir a la formación de esperma de mejor calidad, ya que aumentan los niveles de testosterona en el cuerpo.
  • Evita la caída del cabello: el agua fría cierra los poros del cuerpo, lo que evita que el desprendimiento del cabello.
  • Te mantiene alerta: una ducha fría aumenta tus niveles de energía, ya que activa las terminaciones nerviosas presentes en tu piel.

Como puedes ver, ambas son beneficiosas. Puedes alternar su uso durante la semana, para que aproveches todas las bondades que te brindan, o puedes quedarte con la que más te haya gustado, tú eliges.

Con información: 13 beneficios de ducharse con agua fría. 10 razones por las que un baño caliente lo arregla todo. Ducharse con agua…¿fría o caliente?

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