¿Cómo prevenir la bronquitis?

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La bronquitis es una enfermedad que consiste en la “inflamación del recubrimiento de los bronquios” (1), estos son los encargados de  conectar la tráquea a los pulmones.

Cuando se presenta una inflamación o infección en los bronquios, se produce una menor entrada de aire a los pulmones y por tanto también sale menor cantidad de aire.

A causa de todo esto, se produce una gran cantidad de tos con la cual se expulsa flema. Se considera que la bronquitis es crónica si la tos se vuelve constante y cuando no existe otra enfermedad previa que permita explicar su origen.

La bronquitis de tipo crónica no se manifiesta de forma repentina. El primero de los síntomas puede ser la tos persistente acompañado de flema luego de un resfriado mal curado.

Si esto no se vigila, con el paso del tiempo los resfriados cada vez causan más daño y la tos posterior dura cada vez más tiempo hasta convertirse, incluso, en algo habitual.

La manifestación más frecuente de la bronquitis es durante las temporadas de invierno. Puede ser generada por un virus, algunas bacterias y en especial, por gérmenes muy parecidos a las bacterias tal como la Mycoplasma Pneumoniae y Chlamydia.

Con respecto a los síntomas mostrados por padecer de bronquitis crónica, estos suelen empeorar cuando se incrementan las concentraciones de ciertos  contaminantes en el aire.

 Frecuentemente las personas no dan la atención necesaria a la bronquitis crónica hasta que ocurre la complicación y  la enfermedad ya está en una etapa avanzada, esto debido a que consideran, de forma equivocada que la bronquitis no conlleva a un riesgo mayor.

 Cuando la persona afectada finalmente asiste al médico, sus pulmones ya se encuentran gravemente lesionados, por tanto el riesgo de presentar alteraciones  respiratorias graves o de padecer un infarto al miocardio es elevado.

Para diagnosticar a una persona con esta afección es necesario realizar un cultivo de flema, esta puede revelar la necesidad de suministrar algún tipo de antibiótico, cuando los síntomas se tornan recurrentes o cuando la enfermedad vuelve muy grave.

Los cuidados o tratamiento a seguir se enfocan principalmente en minimizar la irritación de los conductos bronquiales. Para esto se pueden requerir los antibióticos y los medicamentos de tipo broncodilatadores, que ayuden a aliviar y abrir las vías aéreas de los pulmones.

El mejor tratamiento está basado en la prevención, para ello es muy importante vacunarse contra enfermedades virales, usar mascaras en sitios donde exista el virus, mantenerse lejos de personas con algún tipo de enfermedad viral, y llevar una buena dieta que mantenga nuestras defensas en óptimo estado.

Con información de: (1) imujer.com

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