Cuando el aliento se vuelve contundente

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Cumplir años es un evento especial. Cada 365 días, o 366 cuando toda, que se suma a la cuenta es una nueva oportunidad de vivir nuevas experiencias, de alcanzar los sueños y de vivir a plenitud. Puede que sea algo simple, sobre todo si eres joven pero a medida que va aumentando la edad, cada año es un regalo para compartir con los seres queridos.

En diversas partes del mundo se celebran los cumpleaños. La manera más común es hacerlo con una torta o pastel dulce adornado de acuerdo a los gustos del agasajado y con una o varias velas pequeñas encendidas que representan la cantidad de años que ha alcanzado el protagonista de la celebración.

Hasta acá todo suena normal, ¿Cierto? Pero todo puede cambiar en cualquier momento y un instante familiar termina siendo un evento replicado y parodiado en lugares tan distantes que resulta realmente sorprendente.

Buscando videos virales en la red me topé con este. Yo lo califico como algo tierno y gracioso. Les contaré de que va para que luego lo vean y me digan si estoy o no en lo cierto.

Llegar a cumplir 100 años es un evento poco frecuente pero todos hemos tenido, al menos, un familiar que ha vivido un centenar de años. Si llegar a los 100 años es todo un acontecimiento, pasarlos es aún más importante.

Una señora se reunió con su familia para celebrar 102 años de vida. Era algo íntimo pero, como 102 años no se cumplen todos los días, alguien estaba grabando el momento. Todo iba de lo mejor. Sus familiares cantando el famoso “Happy Birthday”, aplausos, uno que otro detalle para decorar. Un hermoso pastel con tres números, 102, la edad del miembro más antiguo de la familia.

Al momento de soplar las velas algo extraño pasó. Aún no se sabe si fue por la emoción, por haber comido antes o por los nervios, pero lo cierto es que el aire que salió de la boca de la señora vino acompañado por otra cosa.

Las risas no se hicieron esperar al ver la prótesis dental de la cumpleañera en la mesa. Hasta ella misma empezó a reírse, era absurdo no hacerlo. Todos los presentes, y las miles de personas que han visto el video, estallan de risa al ver cómo sale disparada la prótesis dental.

Y es que la vida es única, llena de momentos que se comparten y quedan grabados en la memoria. Todos lo que hemos visto este video le agradecemos a la persona que lo publicó porque no es frecuente oír decir en la calle algo como: “oye, la otra vez mi abuela estaba soplando una vela y se le salió la prótesis dental”.

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