Misterio revelado

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La adolescencia es la etapa más trascendental de la vida. No es nada fácil salir de la niñez y dar los primeros pasos en el mundo de los adultos. Esos casi 10 años que separan el ser un niño y empezar a tener obligaciones de adulto son 10 años de constantes cambios. La producción de hormonas en del cuerpo, el desarrollo de los genitales y la llegada de nuevas sensaciones forman parte de las transformaciones que ocurren dentro y fuera del ser humano.

Uno de los primeros deseos que se manifiestan es el de la intimidad. Ese deseo de estar a solas, de que el espacio individual sea respetado. Son momentos para tratar de poner en orden las cosas y poder entender todo lo que está pasando.

Algunos adolescentes se inclinan por apartarse, por momentos, de sus compañeros, de sus padres y amigos. Muchos se encierran por horas en sus cuartos mientras escuchan música y otros prefieren el baño.

Este último lugar es el más sospechoso de todos. Tanto tiempo encerrado en el baño despierta la curiosidad de cualquier padre. Éstos desean conocer qué es lo que sucede detrás de esa puerta. Y tienen razón, puede pasar todo o nada.

Desde jugar con una consola de video juegos hasta comer, pasando por momentos de contemplación frente espejo a los primeros coqueteos con el placer corporal, todo esto y más puede pasar en un baño.

Pero, espero, que pocos padres hagan esto: instalar una cámara para espiar a sus hijos y así saber por qué sus duchas duran tanto. Y como si esto fuera poco, al conocer el resultado lo comparten en Youtube.

El incauto fue Logan Fairbanks, de 12 años de edad, un chico común y corriente que empezó a tomar duchas largas. En algunas oportunidades era más de una vez al día y esta conducta encendió las alarmas de sus padres.

Logan Fairbanks tenía todas las de perder. Su padre, fotógrafo profesional, instaló cerca de la ducha una cámara para así saber lo que hacía su hijo. El resultado fue sorprendente e inesperado. Nadie esperaba eso.

Logan se bañaba por tanto tiempo pues dejaba llevarse por su pasión por el baile. Desde que instalaron un parlante en la ducha, el chico aprovechaba sus momentos de higiene corporal para bailar. De seguro la ducha le daba la libertad necesaria para hacer y practicar los mejores pasos sin cohibición alguna.

Apenas el video llegó a Youtube se convirtió en un éxito porque no solo se puede ver a Logan Fairbanks bailando como si nada le importara, lo mejor es ver su reacción final cuando descubre que fue grabado.

 

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