¡No temas al fracaso de nuevo!

Foto de pixabay.com

Cuando hemos fracasado, es muy difícil volverse a levantar y decir: “No importa, lo intentaré otra vez”, especialmente, cuando son las personas más cercanas a nosotros quienes nos animan a no continuar, pues las críticas pueden hacer mucho daño a nuestro ego.

Sin embargo, la actitud que tengamos, hacia aquello que consideramos como fracaso, nos ayudará a levantarnos o a sentirnos derrotados para siempre. Esto quiere decir que, cuando hemos pasado por una experiencia similar, solo tenemos dos opciones con resultados totalmente diferentes.

Opción 1. La inseguridad y el miedo naturalmente se harán presentes al fracasar, y son justamente, las emociones a las que debes agradecer más adelante. Al sentirte inseguro tendrás que tomar la decisión de lo que luego vendrá: ¿Serás capaz de levantarte y seguir adelante?, ¿o será más fácil desistir y rendirse?. Sea lo que sea que finalmente hagas, se lo deberás a la inseguridad, pues es la que te va a presionar para hacerlo.

Cuando decidas levantarte, es muy probable que sientas miedo, pero esto no es tan negativo como te estás imaginando, pues “el miedo es el motor por medio del cual se impulsa el éxito en tu vida; tener miedo es un reto personal donde nos proponemos hacer algo que deseamos, aun cuando hay miles de dudas que nos separan de decir: Sí, sí puedo”, señala Shauly Escalona, dirigente político, escritor y motivador.

 
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Opción 2. Esta segunda opción puede que te parezca la menos acertiva porque tal vez nos sintamos culpables por el resto de nuestras vidas. La verdad es esta: no siempre tenemos que levantarnos y volver a intentarlo. Resulta que nos damos cuenta que no queremos insistir más porque simplemente ya no nos interesa, te da igual si alcanzas tu objetivo o no, cosa que no es nada fácil.

O decides no continuar porque te has dado cuenta que ahora tienes otra meta en mente. Es probable que descubras que, gracias al fracaso, lograste obtener las herramientas que necesitabas para cumplir tus objetivos, aun cuando estos ahora sean otros totalmente distintos a los iniciales.

Encontrar que lo que te motivaba, ya no es tan inspirador, puede ser un golpe bajo al amor propio. Incluso es posible que muchos te hayan dicho que estabas errado en tus planes y, aceptar que tenían razón, no es nada placentero. Empecinarse en llevar a cabo algo, solo para demostrar que sí lo puedes hacer o que sí tenías razón, es un error. A lo mejor, ellos no estaban tan equivocados como creías.

Independientemente de lo que elijas hacer, recuerda que la decisión es tuya. Un fracaso puede abrirte a nuevas perspectivas y formas de ver la vida, solo tú escoges por cuál camino transitar.

 

Fuente: emprendiendohistorias.com

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